Se agregan nuevas disposiciones al Decreto Ley que regula la actividad aseguradora y reaseguradora adaptándolo a la legislación de la Unión Europea al objeto de mejorar el trato a los asegurados y la eficiencia en la gestión de siniestros. En concreto, se pretende:
Las aseguradoras deben garantizar una gestión imparcial de las reclamaciones presentadas ante el Defensor, que se proporcione la información necesaria y que el procedimiento no tenga coste alguno para el reclamante.
Se trata igualmente la política anti-fraude a seguir por aseguradoras, definiendo sus principios generales y su contenido mínimo. La política anti-fraude aprobada deberá constar en documento escrito y establecer mecanismos de investigación, identificación y evaluación del riesgo de fraude, definiendo políticas y programas de formación para los agentes colaboradores y un registro de conductas sospechosas a reportar al regulador.